Güimi

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Cómo juzgar los próximos cuatro años

EXPECTATIVAS PARA JUZGAR AL GOBIERNO DEL PSOE
Al Gobierno del PSOE habrá que juzgarlo por lo que se ha comprometido a hacer. No tiene mayoría absoluta (lo cual creo que es bueno) por lo que no se le puede exigir cumplir al 100% su programa, pero tiene una mayoría bastante ámplia como para cumplirlo casi en su totalidad y desde luego hay que exigirle que lo cumpla en los puntos más importantes y en los que más ha insistido en campaña.
Voy a intentar por tanto no fijarme en lo que personalmente me gustaría, sino en lo que el PSOE se ha comprometido en campaña.

DIÁLOGO
Tanto Zapatero como Rajoy dijeron que fomentarían el diálogo y el final de la crispación. Debemos recordar que las ideas del PP están apoyadas por una gran cantidad de electores y deben ser tenidas en cuenta. Pero las ideas del PSOE están apoyadas por una cantidad aún mayor de electores y deben tener más peso. Esa debe ser la clave en el diálogo: hay que tener en cuenta las ideas de todos, sabiendo cuáles han sido las más votadas. El partido que no ceda un ápice en sus ideas no estará contribuyendo al diálogo. Y por decreto democrático al PP le toca ceder un poco más que al PSOE.

ETA
Zapatero a dicho varias veces que no hay ninguna expectativa de diálogo con ETA, que no se negociará con ETA, que no habrá nuevos contactos con ETA hasta que ETA abandone las armas.
Si ETA abandonase las armas, la OBLIGACIÓN del Gobierno es supervisar que el abandono de armas es real y DESPUÉS hablar o negociar o dialogar -llámase como se desee- para conseguir que ETA solo sea un mal recuerdo.
Si ETA no abandona las armas, el PSOE está obligado por sus palabras a no hacer otra cosa más que perseguirles con todas las fuerzas de un estado democrático y de derecho.
Desde mi punto de vista eso no invalida que grupos afines o no al gobierno, pero no del gobierno, en algún momento puntual tanteen el entorno terrorista para conocer su situación.
El grado de cumplimiento de este mandato autoimpuesto nos permitirá juzgar la gestión del Gobierno en ese aspecto.

ECONOMÍA y PARO
Desde el PSOE nos han dicho varias veces dos cosas:
A) No estamos en crisis, aunque sí en desaceleración; y la economía española está en buenas condiciones para afrontar esa desaceleración.
B) El paro que se producirá en el sector de la construcción puede ser absorbido sin problemas por el sistema. Es más, el objetivo en esta legislatura es el pleno empleo (tasa de paro menor que el 5%).
Por su parte el PP ha insistido muchas veces en que estamos en una crisis económica.

Por tanto si en los próximos 4 años la economía española crece, podremos afirmar que ha sido un éxito del PSOE y así debería reconocerlo el PP que opina que actualmente estamos en una crisis.
Si la economía española crece en el conjunto de los 4 años, y crece en el último año, aunque en el segundo o tercero no haya crecido, podremos decir que el gobierno no lo ha hecho mal pero tampoco muy bien. El PP no tendría necesariamente que admitir un éxito del PSOE pero tampoco se podría hablar de fracaso.
Si la economía no crece, será un fracaso del PSOE y el PP podrá decir que ellos tenían razón.

Por otra parte si el paro se reduce será un buen éxito del PSOE. Un gran éxito si se llega al pleno empleo (¿alguien confía en ello?). Si el paro experimenta algunas subidas, debidas sobre todo a la construcción, y después se recupera a niveles parecidos a los actuales será un aprobado para el PSOE. Dependiendo del nivel final habrá que ponerle mejor o peor nota. Si el paro sube claramente en los próximos años será un suspenso para el Gobierno. Dependiendo de la subida, puede ser un gran fracaso.

POLÍTICA SOCIAL
El PSOE se ha comprometido a subir las becas, las pensiones y el sueldo medio interprofesional e invertir más en I+D+i. Aunque hayan querido hacer debate con ellos esos datos son claramente medibles y por tanto incuestionables. Si suben las becas, las pensiones, el SMI y la inversión en I+D+i, será un aprobado. Según la subida realizada podrá considerarse un éxito. Si no suben o suben muy poco será un suspenso y si bajan un fracaso tremendo.

El caso de la vivienda me parece muy curioso. Cuando subía a ritmos vertiginosos con el PP eso era malísimo. Cuando sube mucho con el PSOE es malo porque sube y malo también porque se pierde potencia económica. Si la vivienda empieza a subir a unos ritmos normales ¿será también malo por la crisis de la construcción o bueno por contener el precio de la vivienda?
Entiendo que un éxito en este caso sería conseguir que al final de los 4 años la vivienda suba al ritmo del IPC y la que la subsecuente crisis inmobiliaría se haya manejado adecuadamente en términos de paro y crecimiento económico (ver “Economía y Paro”). Si la vivienda sigue subiendo a ritmos inalcanzables será un suspenso para el PSOE, y si además de crecer la vivienda hay crisis entonces ya será un fracaso.
Si la vivienda baja -que podría ocurrir- habrá un periodo de crisis hipotecario e inmobiliario. La gestión de esa crisis (no el hecho de que exista) nos dirá si el PSOE lo hace bien o mal.
Un indicador no definitivo será el número de viviendas de protección oficial, que por lo dicho en campaña debería crecer estos cuatro años.

OTROS APARTADOS
Las relaciones con la Iglesia supongo que se mantendrán. Muchos desearían que se eliminase o sustituyese el acuerdo pre-democrático con el vaticano y también que se buscase la autofinanciación de la Iglesia, pero no creo que lo hagan. Básicamente con que consigan que se hable menos de las relaciones Estado-Iglesia ya se puede considerar un aprobado para el Gobierno, como es una buena señal para un árbitro de fúbol que no se hable de él.
El éxito y fracaso ya depende del gusto de cada uno respecto a las posibles medidas aún no anunciadas que se tomen.

El gobierno debería poner en marcha muchos kilómetros de AVE y bastantes desaladoras, conforme a lo que ha estado anunciando. Habrá que juzgarlo conforme a si cumple con sus objetivos, se queda corto o se excede.

Si el número de efectivos en los cuerpos de seguridad se reduce, eso restaría puntos de la gestión del Gobierno. Si crece mucho le dará puntos positivos. Si se mantiene o crece poco, rondará el aprobado raspado (o el suspenso, según se mire).

Soy un gran partidario de una reforma electoral que busque una mayor proporcionalidad entre votos y escaños, pero no es una promesa electoral del PSOE (como no lo era del PP) ni creo que lo busquen. En todo caso si la hiciesen eso aportaría muchos puntos en la valoración de la gestión global del Gobierno.

Aunque durante estos cuatro años se ha hablado mucho de la política social de Zapatero, especialmente los primeros años con la ley sobre el matrimonio homosexual, la ley de igualdad, la reforma de la ley de divorcio o la ley de dependencia, esta campaña el PSOE no se ha comprometido a nuevas grandes reformas. Sería bueno ahondar en las que han puesto en marcha, pero al no haber nuevos compromisos solo podríamos considerar un suspenso o un fracaso si el PSOE echáse atrás sus propias iniciativas ya aprobadas. La aparición de nuevas medidas sociales y de ampliación de derechos se consideraría un éxito. En ese sentido por ejemplo, esta última legislatura incumplió sus compromisos sobre la ley del aborto, pero para la nueva legislatura no se ha comprometido a nada. Hay por tanto un suspenso para el PSOE por no cumplir sus compromisos, pero es en la legislatura que ha terminado.

EXPECTATIVAS PARA JUZGAR A LA OPOSICIÓN DEL PP
Recuerdo que una de las primeras propuestas concretas de Rajoy como líder de la oposición fue cambiar el sistema de control al gobierno porque el que había en ese momento (el que les había controlado a ellos) era insuficiente.
Espero que esa doble vara de medir se vea menos esta vez y la primera oportunidad la tendremos enseguida. Como Zapatero dijo que solo formaría gobierno si era quien recibía más votos, Rajoy dijo que en caso de que él (Rajoy) sacase más votos, Zapatero se tendría que abstener en la votación a presidente.
Pero Rajoy también afirmó varias veces que no formaría gobierno si no era quien obtenía más escaños. Sin embargo yo apuesto aquí y ahora a que Rajoy no se abstendrá en la votación a presidente, como sería consecuente. Y me gustaría equivocarme. Pero será un primer detalle (aunque solo un detalle).

Como ya hemos comentado, Rajoy dijo que fomentaría el diálogo y el final de la crispación y ahora tiene la oportunidad de demostrarlo donde más mérito tiene: en la oposición. Léase el partado “Diálogo” dedicado al Gobierno, porque es lo mismo para ambos. Pero si se consigue, el mayor mérito será del PP que tiene el papel más feo.

Así pues los objetivos que yo veo para el PP estos cuatro años son:

  • Abandonar los maximalismo y las exageraciones. Puede criticarse cualquier medida del gobierno sin que todo sea “la peor/mejor de la historia”, como hemos encontrado al “peor presidente democrático de la historia”, “el mayor ataque a la Iglesia de la historia”, “el mayor ataque a la constitución”, “la mayor manifestación de la historia de España”… El problema de los maximalismos es que en cuanto usas el segundo, se pierde mucha credibilidad.

  • Para esta legislatura Rajoy dijo que se juzgaría al PSOE por si conseguía mantener el crecimiento y rebajar el paro. Se mantuvo el crecimiento y se rebajó el paro… y Rajoy decidió olvidar ese juicio. Ojalá esta vez se juzge al Gobierno por sus resultados.
  • Rebajar el nivel de negación, crispación e insulto. Podrían empezar por dar 100 días de cortesía antes de ponerse a criticar todo. Es una práctica no obligatoria, pero si recomendada que hasta el 2004 se había mantenido. Puede hacerse oposición sin caer en el insulto ni la demagogia.
  • Sacar a ETA de la primera línea de política. Se puede pensar diferente, por eso el PP y el PSOE no son el mismo partido, pero se puede criticar con moderación y marcando posiciones solo en momentos puntuales; y además cerrar filas contra el terrorismo. Recordemos que el PP se negó a participar en la primera manifestación convocada por el gobierno, con motivo del atentado en la T4, nadie sabe aún por qué.
  • Dejar de hacer política en base a los titulares de un periódico y basarse en datos. Y antes de que alguien me llame demagógico recuerdo que el propio Aznar dijo, ni más ni menos que en el Congreso de los Diputados, que lo de las armas masivas de Irak lo sabía cualquiera que leyera los periódicos. Y en esta legislatura el PP ha llevado al Congreso cientos de preguntas que cuestionaban el proceso del 11-M basándose en datos periodísticos que resultaron todos falsos, tergiversados o -en el mejor de los casos- infundados y sin demostrar. También presentó un recurso a magistrados del Tribunal Constitucional basándose en datos periodísticos que de nuevo, al confrontarse en la justicia, resultaron falsos.
  • En política internacional se ha querido presentar a Zapatero como amigo de Castro y Chávez. La realidad es que Zapatero no ha hablado en cuatro años con Castro y la única intervención que se le recuerda con Chávez es cuando pedía más respeto para Aznar. Ha quedado muy claro en estos años que Zapatero y Bush no han tenido buena relación (no la han tenido en absoluto), pero ha quedado igual de claro que las relaciones entre España y EE.UU. se han mantenido con toda normalidad. En realidad la política internacional de Zapatero puede juzgarse desde la óptica del PP como ingénua y decir que sus modificaciones no han aportado nada, pero los resultados globales de la misma no difieren mucho de la política de Aznar. Por mucho que se resalté que España no está en el G8, la realidad es que no lo ha estado nunca. Y por supuesto desde la óptica del PSOE ha sido una política mucho mejor que la de Aznar en las formas, manteniéndose en la legalidad internacional y buscando acuerdos, pero de nuevo los resultados globales no han diferido mucho.

Creo que es en base a esas líneas básicas en las que deberemos juzgar la oposición del PP.

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