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Sobre nuestro sistema electoral

SOBRE NUESTRO SISTEMA ELECTORAL
Ahora que estamos a punto de celebrar elecciones no está demás recordar cómo funciona nuestro sistema electoral y algunas ideas extendidas que son erróneas.

PRIMERA IDEA ERRONEA: SE BENEFICIA A LOS NACIONALISTAS
El error que más veces se produce es decir “nuestro sistema electoral para el Congreso de los Diputados beneficia a los partidos nacionalistas”, lo cual es falso.
El típico argumento es comparar IU (1.324.370 votos / 5 diputados) con ERC (652.196 votos / 8 dip) o PNV (420.980 votos / 7 dip). La comparación es engañosa porque no es que los nacionalistas estén sobrerrepresentados (sistemáticamente), es que IU es la que está sistemáticamente infrarrepresentada.

Mirando los datos de marzo de 2004 vemos que se emitieron en total 25.483.504 votos a candidaturas (excluye nulos y blancos). Como hay 350 diputados, podríamos decir que “toca” a 1 diputado por cada 72.810 votos. Dividiendo los votos de cada partido por esa cuota podríamos calcular cuantos diputados sería “justo” que cada partido tuviera, y lo podemos comparar con los diputados que efectivamente tuvo. Este es el resultado:

Votos Dip.”justos” Dip.reales Diferencia
PSOE/PSC 11.026.163 151,44 164 12,56
PP/UPN 9.763.144 134,09 148 13,91
IU/ICV/EU 1.324.370 18,19 5 -13,19
CiU 835.471 11,47 10 -1,47
ERC 652.196 8,96 8 -0,96
PNV 420.980 5,78 7 1,22
CC 235.221 3,23 3 -0,23
BNG 208.688 2,87 2 -0,87
Chunta 94.252 1,29 1 -0,29
EA 80.905 1,11 1 -0,11
Nafarroa Bai 61.045 0,84 1 0,16
Resto 781.069 10,73 0 -10,73

Con la excepción del PNV y Nafarroa Bai, que tienen una sobrerrepresentación de 1,38 diputados, entre los dos, los demás partidos nacionalistas están infrarrepresentados, incluyendo a ERC, a quien le “falta” casi un diputado, y CiU, a quien le correspondería al menos un diputado más. Sumando a todos los nacionalistas, incluidos los sobrerrepresentados, el conjunto de los partidos nacionalistas tiene 2,55 diputados menos de los que debería. Por tanto, los más de
13 diputados que le “faltan” a IU (incluyendo sus versiones catalana, aragonesa, asturiana, balear, extremeña, valenciana y canaria, que aparecen por separado en los datos oficiales), no los tienen los nacionalistas, sino el PSOE y el PP, que tienen entre los dos más de 26 diputados más de los que les corresponderían por su proporción del voto (además de “quitar” diputados a IU y a los nacionalistas, los dos partidos principales recogen también los casi 11 diputados que corresponderían a todos los partidos sin representación parlamentaria).

¿Por qué se produce ese resultado? Porque nuestro sistema electoral para el Congreso de los Diputados beneficia, en cada circunscripción (provincia), a los partidos grandes (mucho al primero, algo menos al segundo), y beneficia a las provincias menos pobladas frente a las más pobladas. Como el PP y el PSOE son los dos partidos más grandes en casi todas las provincias, ellos son los dos claramente beneficiados.
Como el PP es más fuerte en provincias menos pobladas, en 2004 fue el más beneficiado (en elecciones anteriores siempre había sido más beneficiado el partido ganador). IU, que suele ser el tercer partido en casi todas las provincias, es el partido que siempre sale perjudicado (antes lo fueron también el CDS, y AP en sus años de partido pequeño).

¿Y los partidos nacionalistas? Pues algunos se benefician de ser el primero o segundo en determinadas provincias (sobre todo PNV y CiU, a veces CC), pero otros se ven perjudicados al ser terceros o cuartos (ERC, BNG, Chunta). Por otra parte, algunas provincias con diputados nacionalistas están sobrerrepresentadas (Guipúzcoa, Álava, Navarra, las catalanas menos Barcelona, Las Palmas) y otras infrarrepresentadas (Pontevedra, A Coruña, Santa Cruz de Tenerife, Zaragoza, Vizcaya, y
sobre todo, Barcelona). El resultado global varía de unas elecciones a otras, pero en su conjunto tiende más bien a infrarrepresentar a los nacionalistas que a sobrerrepresentarlos.

(El texto anterior anterior apenas modificado es copia de: http://personales.ya.com/josumezo/2004/11/una-mentira-mil-veces-repetida.html)

SEGUNDA IDEA ERRONEA: DEBERIA GOBERNAR EL MAS VOTADO
Otro error recurrente es decir que debería gobernar siempre el partido con más votos o con más escaños. No siempre coincide, en las últimas elecciones autonómicas uno obtuvo más escaños y el otro más votos. Por si alguien tiene dudas en las últimas elecciones autonómicas el PP propuso al PSOE que gobernase en todas las comunidades el partido más votado excepto en el país vasco (casualmente donde no son los más votados ni PP, ni PSOE).

No debe ser así porque nuestro sistema electoral no está diseñado así y los electores no actúan bajo ese principio, sino que muchos votan con la esperanza de que “su” partido colabore o pacte con otros. El problema es que los políticos electos no siempre pactan según las preferencias de sus electores…

SOBRE LOS SISTEMAS ELECTORALES
Hay muchos estudios sobre sistemas electorales, pero podemos hacer una clasificación rápida como sigue:
A.- Sistemas directos (todos votan los asuntos de gobierno)
Actualmente se usa muy poco para grandes poblaciones (referendum), pero quizá en el futuro con las nuevas tecnologías sea posible.
B.- Sistemas indirectos (la gente elige representantes, que son los que gobiernan).
B.1.- Sistema electoral mayoritario
B.2.- Sistema electoral proporcional (en realidad NO son proporcionales, solo relacionales)
B.3.- Sistema electoral nominal de voto alternativo (muy poco utilizado)

El sistema electoral español para el congreso es indirecto, proporcional y de listas cerradas.
El sistema electoral español para el senado es indirecto, mayoritario y plurinominal.

EL SISTEMA MAYORITARIO (NOMINAL)
En un sistema electoral mayoritario uninominal, para cada circunscripción el candidato más votado es el elegido y los demás no obtienen representación alguna en ese distrito.
Este sistema provoca la existencia de un ganador con mayoría absoluta, lo que implica un importante grado de estabilidad del sistema político. No ocurre que una minoría se imponga junto a la mayoría de gobierno sobre otras opciones con más representación, pero es porque directamente la mayoría de gobierno se impone sobre todos los demás.
Este sistema favorece el “voto útil” en que electores que prefieren terceras opciones votan a la opción que menos les disguta de entre las que tienen opciones de ganar.
Se tiende por tanto a un bipartidismo fuerte quedando fuera del sistema cualquier representación de minorías, incluso de grandes minorías que no tienen posibilidades de gobernar ni de influir.

En un sistema electoral mayoritario plurinominal, para cada circunscripción se elige a más de un representante, como en el Senado español. Si el sistema es uninominal se favorece a las candidatos, si el sistema es plurinominal cuenta más el partido. El elector en este tipo de votación no suele conocer los nombres de los candidatos, solo elige el color. Incluso puede influir el orden alfabético de la lista, ya que tiende a votarse a los primeros de la lista.

Una variación es realizar la elección en dos tiempos, siendo arquetípico el sistema electoral francés. Para ser elegido en la primera vuelta, es necesario obtener la mayoría absoluta, lo que haría innecesario una segunda vuelta. Generalmente esto no suele ocurrir, ya que en la primera vuelta suele existir una dispersión ideológica en cuanto al sentido del voto, por lo que el “voto útil” opera con escasa intensidad.

El mejor argumento a favor de los sistemas mayoritarios es que los representantes son elegidos NOMINALMENTE. Existe una relación directa entre el diputado y su circunscripción y el elector puede vigilar y valorar individualmente a sus representantes.

Como ya he dicho, en España la votación al Senado es mayoritaria plurinominal. Veréis que podéis marcar hasta tres candidatos cualesquiera de los que se presentan, sin importar su partido.

EL SISTEMA PROPORCIONAL (LISTAS)
En el sistema proporcional para cada circunscripción se asignan varios representantes guardando una relación (que no proporción) con el número de votos obtenidos. Por esto se llama a veces sistema de representación plena.
En España para obtener la relación entre votos y representantes se utiliza el método d’Hondt[1], que favorece MUCHO a los partidos mayoritarios. Existen otros métodos como el de Saint-Lague, que es parecido pero no favorece tanto a las mayorías[1]. Esto se eligió así por las circunstancias de España en la época en que se estableció el sistema. Se buscaba “gobernabilidad”, es decir que el partido más votado pudiese tener margen de gobierno, huyendo de ejemplos en que el gobierno no consigue sostenerse por su debilidad frente a las fuerzas unidas de la oposición (como en tiempos de la república o en Italia).

Para elegir a los miembros del congreso, en España se utiliza un sistema proporcional de listas cerradas en que el orden de los candidatos viene seleccionado por los partidos. Este papel interpuesto de los partidos es el principal defecto que ofrecen dichos sistemas ya que generalmente la lealtad al partido es prerrequisito y el elector debe votar a listas que pueden incluir candidatos que no son de su agrado. Por ello la mayoría de estos sistemas son de listas abiertas.
Sin embargo es un error pensar que las listas abiertas permiten al votante seleccionar completamente a sus candidatos preferidos ya que sólo permiten ordenar la asignación de los escaños logrados por la lista. El voto sigue siendo a la lista completa.

La principal virtud del sistema de listas es su proporcionalidad. El hecho de utilizar circunscripciones multipersonales logra que el porcentaje de escaños de un partido guarde relación con su porcentaje de votos, mucho más que en el sistema mayoritario, consiguiendo que las minorías (a través de sus propios partidos) logren representación.
El indice de proporcionalidad de cada sistema varía muchísimo dependiendo del tamaño de la circunscripción. Obviamente, los sistemas con una única circunscripción mayor son necesariamente más proporcionales que los de circunscripciones reducidas. En el caso de España al existir tantas circunscripciones como provincias, unido a la utilización del método que más favorece a las mayorías (d’Hondt), se pierde mucha proporcionalidad. La demanda histórica de IU es eliminar las circunscripciones (circunscripción única en todo el estado), lo que aumentaría enormemente la proporcionalidad de los resultados (y
SUS resultados electorales ;-).

El sistema proporcional parece mejor, a priori, ya que intenta reflejar el resultado de las elecciones reproduciendo mejor la voluntad del pueblo. Sin embargo no siempre es así: los partidos grandes pocas veces tienen mayoría suficiente y a menudo necesitan de partidos que representan minorías e imponen parte de sus criterios al gobierno a cambio del apoyo que éste necesita. En teoría esa negociación y los acuerdos obtenidos responden a la pluralidad de representaciones, pero el partido de gobierno suele pactar con UNA minoría (que es más fácil que pactar con TODAS las minorías) cuyos intereses quedan por tanto sobrerepresentados respecto a sus votos.

[1] El método de Saint-Lague es igual que el d’Hondt pero divide solo por números impares (1, 3, 5…)

Los sistemas más utilizados en las democracias más antiguas son los mayoritarios. En Europa se usan más los sistema proporcionales o sistemas mixtos (como Alemania).

SISTEMA DE VOTO ALTERNATIVO (PLURINOMINAL)
Los sistemas de Voto Único Transferible (Irlanda y Malta) y Voto Alternativo (Australia y Nauru) son los sistemas electorales más raros
que funcionan actualmente, con sólo dos países cada caso.

En estos sistemas cada votante elige nominalmente a su candidato preferido y sus alternativas de voto. En el caso del VUT se utiliza la alternativa no solo si un candidato no ha obtenido suficientes votos para obtener un escaño, sino incluso si al candidato le sobran votos. Es en teoría el sistema que mejor representa la voluntad popular.

Estos sistemas son los más complejos (no solo electoralmente, cuya complejidad la cubren los ordenadores sobradamente, sino en cuanto a organización de partidos), pero aportan las principales ventajas de los otros sistemas: son NOMINALES y son PROPORCIONALES, permitiendo la entrada de reprensentantes de minorías y el control de los candidatos.
No incluye modificaciones como el método d’Hondt para favorecer mayorías lo que puede considerarse una ventaja o una desventaja.

EL “MÉTODO BERLUSCONI”
Un sistema “inventado” por Berloscuini para favorecer las mayorías -que se volvió en su contra- es más sencillo que los métodos de asignación y favorece solo una mayoría, sin alterar la proporción de fuerzas entre el resto de partidos: al partido ganador se le “regalan” x escaños (creo que 20).

Resumiendo: Si pretendemos que la fuerza más votada gobierne, debemos ponerlo así en la ley electoral.
Enlace: Sistema electorales en el mundo.

PROPUESTAS PARA CAMBIAR EL SISTEMA ELECTORAL
No estoy en contra de que el sistema electoral refleje una sociedad bipartidista, estoy en contra de un sistema electoral que impone el bipartidismo a una sociedad que no lo es (caso IU en España).

Después de todo lo comentado, personalmente yo me inclino por:
A) Eliminar las circunscripciones.
Aumenta la proporcionalidad de la representación y es un cambio sencillo.

B) Sustituir el método d’Hondt por el método Saint-Lague.
Aumenta la proporcionalidad de la representación y es un cambio sencillo. Pero puestos a hacer un cambio, mejor el A.

C) Utilizar un sistema a dos vueltas
Favorece la desaparición del “voto útil” y, por tanto, reduce el bipartidismo, que se deja para la segunda vuelta.

D) Utilizar proporcionalidad directa, en circunscripción única, con mejora de la fuerza de gobierno (“método Berlusconi”).

E) Utilizar un sistema de voto alternativo.
Esto implica cambiar todo nuestro sistema electoral y político, al cambiar radicalmente la función de los partidos políticos.

F) Que solo puedan presentarse a las elecciones al Congreso partidos de ámbito nacional (lo que incluye posibles coaliciones de partidos
nacionalistas).
En realidad, si se utiliza circunscripción única no veo la necesidad.

Y ya puestos
G) Prohibir las mayorías absolutas. Cuando un partido obtiene el 50% de los escaños, el otro 50% de escaños se reparte entre el resto de
partidos proporcionalmente.
Si realmente hay un gran movimiento popular del 90% de la población y están todos tan de acuerdo, no costará mucho hacer un par de partidos que se lleven bien entre ellos. Y seguramente los dos peores periodos de nuestra democracia han sido con mayorías absolutas, una del PSOE y otra del PP, cuando ninguno de los dos a obtenido nunca más del 50% de los votos.

POR QUÉ NO SE CAMBIARÁ EL SISTEMA ELECTORAL
La Ley Orgánica del Régimen Electoral General, 5/1985, de 19 de Junio necesita de mayoría absoluta para cambiarse. Esta mayoría absoluta implica la participación de PSOE y/o PP, que son los principales beneficiados del actual sistema, por lo que no lo cambiarán :-(

Fijémonos en los tres partidos más votados en las elecciones de marzo de 2004
Votos Dip.”justos” Dip.reales
PSOE/PSC 11.026.163 151,44 164
PP/UPN 9.763.144 134,09 148
IU/ICV/EU 1.324.370 18,19 5

El PP no quiere cambiar la ley porque con datos como esos le sería muy complejo acceder al gobierno. Otra cosa es que al final cambiasen los datos, que por hastío, disgusto u otro motivo los votantes cambiasen sus apoyos.
Pero el PSOE tampoco quiere cambiar porque con esos datos también pierde peso y, es más, todos sospechamos que si se eliminase el voto útil habría una transferencia importante de votos del PSOE a IU, con lo que el PSOE tampoco podría aspirar a gobernar con facilidad.

TODOS A VOTAR EL DOMINGO

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